Para dar respuesta a esta pregunta debemos entender primero qué significa cada término por separado:

La experiencia de usuario (UX) es el conjunto de factores y elementos que afectan a la percepción que un usuario tiene de un producto o servicio al interaccionar con él. Para mejorar esta experiencia, los diseñadores de UX hacemos uso de una metodología (o filosofía) de diseño llamada “diseño centrado en el usuario” (DCU).

El Diseño Centrado en el Usuario pone al usuario en el centro del proceso de diseño, consiguiendo una mayor satisfacción de este. Cada decisión tomada debe estar basada en las necesidades, objetivos, expectativas, motivaciones y capacidades de los usuarios a los que nos dirigimos.


Las etapas del Diseño Centrado en el Usuario son las siguientes:

  • 1. Conocer a fondo a los usuarios finales, usando técnicas de investigación cualitativa y cuantitativa.
  • 2. Diseñar un producto que resuelva las necesidades y se ajuste a las capacidades, expectativas y motivaciones del usuario.
  • 3. Validar el diseño realizado, usando Test de usuario, Heurísticos, etc...


Las metodologías ágiles son métodos de ingeniería del software basados en el desarrollo iterativo e incremental, donde los requerimientos y soluciones evolucionan mediante la colaboración de grupos auto organizados y multidisciplinales.

Existen distintas metodologías ágiles, SCRUM, Kanbam, FDD, LEAN Development, etc…pero todas disminuyen los riesgos desarrollando el producto en lapsos cortos, de una a cuatro semanas.

La meta de cada interacción es tener una «demo» al final de la misma. Al final de cada iteración, el equipo vuelve a evaluar las prioridades del proyecto.

Algo muy significativo de los métodos ágiles es que enfatizan las comunicaciones cara a cara de los implicados en vez de la documentación.

¿Entonces en que consiste la Experiencia de Usuario Ágil (LEAN UX)?

Lean UX es un proceso para el diseño de productos y servicios que utiliza metodologías de desarrollo de software ágil, refinando de manera progresiva, rápida y eficiente la PROPUESTA de servicio o producto.

Jeff Gothelf (con su libro de “Lean UX”) es uno de los pioneros de este movimiento, y define Lean UX como "la práctica de dar luz a la verdadera naturaleza de nuestro trabajo, más rápido y con menos énfasis en los entregables, y con mayor foco en la experiencia que está siendo diseñada.”

Fijaos en esta frase: “Jeff sugiere poner menos énfasis en los entregables

En el desarrollo de un proyecto de UX encontramos muchísimos entregables:

  1. • Evaluaciones heurísticas 
  2. • Personas 
  3. • Pruebas de usabilidad
  4. • Prototipado 
  5. • Mapas mentales
  6. • Mapas conceptuales
  7. • Mapas de sitio
  8. • Wireframes 
  9. • Storyboards 
  10. • Escenarios 
  11. • Inventarios de contenido


Esto hace que el proceso sea más lento y menos flexible a los cambios que puedan surgir, pues se da mucha importancia al “acabado formal” de los entregables, mientras que en LEAN UX se da más importancia al valor que comunican esos entregables que a los entregables en sí. Se trata de pasar del negocio de “Venta de entregables” al negocio de “Resolver problemas”.


Los orígenes de Lean UX

La mayoría de los conceptos que están detrás de Lean UX surgen del movimiento “Lean Startup”, basado a su vez en las metodologías Lean, un tipo particular de metodologías ágiles. El movimiento “Lean Startup” fue fundado por Eric Ries y se basa en el Proceso Build-Measure-Learn (construir – medir – aprender) y esta aplicado a la evolución y desarrollo ágil de las Startup.

Ries plantea que, en vez de “gastar” tiempo desarrollando un plan de negocio completo y posteriormente desarrollar un producto o servicio, empieces desarrollando prototipos básicos pero funcionales de los mismos (Minimum Viable Product), y empezar a validarlos con usuarios reales y aprender de ellos.

Es decir, equivócate rápido y corrige el producto cuanto antes.


Principios de Lean UX

Los equipos de Diseño y UX, Gestión del proyecto y desarrollo deben ser UN SOLO EQUIPO DE TRABAJO, participativo y comunicativo, donde todos los implicados participan en la definición y están informados del estado del proceso, y debe estar enfocado en resolver un problema y no en construir un producto, con ciclos y decisiones rápidas:

Think/Make/Check (Piensa/Realiza/Chequea)

Es un proceso similar al “construir – medir – aprender” del Lean Startup o el “conoce, diseña y valida” del DCU.

El objetivo principal de los ciclos de LeanUX es el de reducir el tiempo de cada ciclo.

THINK (Piensa): Investiga, haz sketching, crea mapas mentales, analiza la competencia, pero únicamente para obtener información valiosa, y no para convertirlo en un entregable completo. Son simplemente herramientas rápidas de comunicación y cocreación con el cliente.

MAKE (Realiza): Crea wireframes y prototipos de forma rápida (en papel)

CHECK (Chequea): Realiza “Test de Usabilidad de guerrilla”, rápidos e informales lo antes posible.


En conclusión:

Todo el proceso está orientado a la optimización de tiempo y recursos y enfocado totalmente a resultados: Mini entregables y prototipados rápidos (Sketch) y micro validaciones otorgan al proyecto la flexibilidad necesaria para obtener respuestas rápidas y valiosas para el negocio, con el objetivo de que todo el equipo implicado (cliente incluido) tenga una visión compartida de lo que se está planteando en todo momento.


Pero…

Las metodologías ágiles están muy orientadas a las fases de desarrollo, dejando fuera etapas importantes en el Diseño Centrado en el Usuario como son la investigación de usuarios y la definición de sus requisitos. Es decir, deja fuera el conocimiento que debemos adquirir sobre como son y cómo se comportan nuestros usuarios.

Por lo tanto, este proceso de investigación de usuarios tiene que salir del proceso ágil y hacer su labor antes de que las metodologías ágiles comiencen su parte del proceso, iniciándose así el proyecto con una estrategia, unas necesidades y unos objetivos claros y compartidos por todo el equipo implicado en el proyecto.

 

Iván Blanco, Dpto. UX